
Mbya
Juan Manuel Barrios, 2017.
Fotografía digital impresa enmarcada.
70 cm x 100 cm .
Obra disponible para adquirir. Contacto en pie de página.
Isla Alta, Paraguay, 2015.
Llueve copiosamente en el sur del Paraguay. Estamos viajando junto con mi
madre volviendo luego de veinte años a visitar a nuestra familia por estos lugares, tan amados y tan golpeados.
Yo asocio inmediatamente este fenómeno de
la lluvia al cambio, no solo climático..., sino a la transformación que estoy sintiendo al ver la geo- grafía de esta zona del país infectada de nuevas represas hidroeléctricas; más precisamente en esta región donde sus ríos fluían libremente y ahora siento que ya no. Todo está inundado y casi sin árboles. Mi tía se detiene en la ventana de la cocina luego de encender el fuego (que todavía sigue siendo a leña), y antes de comenzar a preparar nuestro desayuno, que consiste en chipa, mate cocido, mandioca y huevos duros, pierde su mirada observando la lluvia. Leo en sus ojos una visión hacia un futuro incierto. Pero es una mirada que sabe perfectamente que lo va a sacar adelante como tantos otros, ahora con más cansancio por el paso del tiempo.
Entonces le propongo hacerle este retrato. Ella se sorprende y me pregunta:
¿Por qué me haces una foto en este lugar y con esta ropa? ¿Qué es lo que te gusta?
¿A quien le vas a mostrar esta fotografía?
No lo se tía, le contesto. Solo sé que estoy sintiendo que esta imagen tuya en este momento y en este lugar me la quiero guardar por el resto de mis días, pareces un angel. Y me doy cuenta que tu también sentís que este momento es especial. ¿Es especial para ti? ¿Lo sentís así? Contáme.
Claro que es especial, me contesta, Estoy muy contenta de que vuelvas a estar aquí conmigo, junto con mi hermana (tu mamá). Tu siempre
demostrastes ser muy sensible y te emocionan nuestras costumbres, que tan naturalmente tu mama compartió contigo y por eso siento que este momento, como muchos otros que comprar-timos, es especial.
Tía, en mi mente a veces siento que es un privilegio vivir estas experiencias en familia, obvio cada uno tiene las suyas, entonces aprovecho a preguntar... ¿En qué estás pensando tía?
En nada, me contesta. Bueno, en realidad pienso en esta lluvia, y en todo lo que estaríamos sufriendo si aun cosecháramos algodón, pero ya no... igualmente esta lluvia sin medida le hace mal a la tierra, no solo a las plantas, se les va el alimento y con eso se va el nuestro. No te olvides que nosotros aun vivimos de nuestras cosechas, y ahora está todo muy raro, todo está muy varialble, no se puede predecir.
Observo en sus gestos y en sus palabras que
hay algo en la transmisión de información que no se puede perder y en ese punto es donde me doy cuenta que la fotografía ayuda a capturar y conservar eso. También en el compartir nuestros tiempos, que es importante detenernos a pensar y reaccionar en cuales son nuestras raíces y cual es la responsabilidad nuestra de transmisión. En que gastamos nuestro tiempo y cómo. Todo esto lo pienso para mi, no emito palabras, a mi tía lo único que le dije es ¡GRACIAS! de una forma en que nunca lo había hecho hasta ahora.